miércoles, 9 de julio de 2008

Algunas ideas sobre los suelos de madera (reformas de viviendas arrendadas, porterías, etc.)


Los tres tipos más habituales son los siguientes:


1º) Parqué: formado por pequeñas piezas, de 12 a 15 mm. de grosor, que se colocan formando diferentes dibujos y se fijan al suelo con un adherente especial. Suele utilizarse el roble, o bien variedades claras como el haya, el abedul o el pino melis.

2º) Tarima: son tablas de madera maciza que se clavan sobre unos rastreles o listones de madera, formando una cámara de aire en la que se suele colocar un material aislante. Después, hay que lijar y barnizar la madera. Es el sistema más caro.

3º) Tarima flotante: la gran ventaja es la facilidad de su colocación, sin necesidad de obra. Sobre la base se coloca un fieltro aislante de polietileno y, encima, se van instalando las tablas de madera, o más habitualmente unas lamas (con la capa superior de madera noble) encoladas entre ellas.

Las maderas utilizadas pueden ser “duras” (de mayor densidad, poro muy cerrado, menor desgaste y más caras, como el roble, las frondosas y varias tropicales) o “blandas” (como el pino o el abeto).

Dependiendo de usos y calidades, el acuchillado rondará los diez años.
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